María Rodríguez de Guzmán, directora del Club de Golf Castillo de Gorraiz, tercera protagonista de “Historias que Inspiran” de RedGolfMujer AEGG

14 / 07 / 2026

La Asociación Española de Gerentes de Golf continúa con la serie “Historias que Inspiran”, una iniciativa integrada en el proyecto RedGolfMujer AEGG, cuyo objetivo es dar visibilidad a mujeres que están contribuyendo, desde diferentes ámbitos de responsabilidad, a la profesionalización, evolución y transformación de la gestión del golf en España.

Tras las entrevistas a Paola Ferroni y Beatriz Aseguinolaza, la tercera protagonista de esta serie es María Rodríguez de Guzmán Ochoa, directora del Club de Golf Castillo de Gorraiz y vicepresidenta de la Asociación Española de Gerentes de Golf.

Licenciada en Derecho y Máster en Gestión de Instalaciones Deportivas, especialidad en Golf, por la Universidad Europea de Madrid, María acumula más de veinticinco años de experiencia en la gestión y dirección de clubs de golf. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado su carrera en proyectos tan diversos como Layos Golf, Reino de Don Quijote, El Robledal Golf, el mexicano PGA Riviera Maya, Real Club de Golf de Tenerife y, actualmente, Club de Golf Castillo de Gorraiz.

Esta diversidad de experiencias le ha permitido conocer modelos de gestión muy diferentes: clubs sociales, campos comerciales y resorts turísticos internacionales. Una trayectoria amplia que le ha llevado a confirmar una idea esencial: más allá de las instalaciones, del modelo de negocio o del tipo de club, el verdadero éxito de una organización siempre depende de las personas que la forman.
 

 
Más allá de su cargo actual, María se define como una persona normal, que disfruta de las cosas sencillas: su perra, sus amigos, viajar, la naturaleza o encontrar momentos de tranquilidad.

Para ella, mantener ese equilibrio personal es fundamental para poder liderar con serenidad y disfrutar de una profesión tan intensa como la gestión de clubs de golf. Haber vivido y trabajado en lugares muy diferentes, en contacto con culturas distintas, le ha convertido en una persona especialmente adaptable.

Esa capacidad de adaptación ha sido una constante en su carrera. María ha aprendido a integrarse con rapidez, a escuchar antes de actuar y a valorar la riqueza que aporta cada entorno, cada cultura y, especialmente, cada persona que ha encontrado en el camino.

En lo personal se define como optimista, responsable y curiosa. En lo profesional, como una persona exigente consigo misma, pero cercana. Le gusta escuchar antes de decidir y cree firmemente en el trabajo en equipo, porque ningún proyecto importante sale adelante gracias a una sola persona.
 

 
María llegó al mundo del golf en 1999, durante la construcción de Layos Golf. En aquel momento no conocía este deporte, por lo que tuvo que aprender desde cero.

Muy pronto descubrió que un club de golf es mucho más que un campo. Es una empresa compleja donde conviven deporte, mantenimiento, restauración, eventos, turismo, administración, estrategia y, por encima de todo, personas.

Precisamente esa complejidad fue lo que le hizo apasionarse por el sector. El golf le ofreció un entorno profesional exigente, diverso y lleno de matices, en el que cada día obliga a aprender, coordinar, anticipar y tomar decisiones.

Su dedicación a la dirección de clubs no fue algo planificado desde el inicio. La vida le brindó una oportunidad y decidió aprovecharla. Después llegaron nuevos proyectos, nuevas responsabilidades y nuevos aprendizajes. María no buscó dirigir el club más importante, sino el proyecto que más pudiera enseñarle.

Cada etapa de su carrera le ha aportado una visión diferente y le ha ayudado a crecer como directora.
 

 
Cuando reflexiona sobre los principales retos que ha encontrado por el camino, María lo tiene claro: la gestión de personas.

Para ella, un gerente no solo dirige instalaciones. Trabaja con empleados, socios, juntas directivas, proveedores, administraciones y muchas sensibilidades diferentes. La gestión de un club implica escuchar, alinear intereses, entender expectativas y generar un objetivo común.

Con el tiempo ha aprendido que los mejores resultados llegan cuando las personas comparten ese objetivo común y sienten que forman parte del proyecto. Esa visión sitúa a las personas en el centro de la gestión deportiva y conecta directamente con uno de los grandes desafíos actuales de los clubs de golf: construir organizaciones más profesionales, cohesionadas y sostenibles desde el punto de vista humano.

Uno de los momentos más complejos de la trayectoria profesional de María se produjo tras un cambio de junta directiva que supuso su salida de uno de los clubs en los que trabajaba.

Fue, según reconoce, el momento más difícil de su carrera profesional. Llegó incluso a cuestionarse si quería seguir vinculada al golf y se planteó empezar de nuevo en otro sector.

Sin embargo, el tiempo le enseñó que aquella experiencia no fue el final de una etapa, sino el comienzo de una nueva forma de entender el liderazgo, las organizaciones y, sobre todo, a las personas.

Esa vivencia le permitió ganar perspectiva, madurez y una comprensión más profunda de la complejidad emocional y organizativa que implica dirigir un club de golf.
 

 
Entre las fortalezas personales que más le han ayudado a avanzar, María destaca la valentía para aceptar nuevos retos, la capacidad de adaptación y las ganas constantes de aprender.

Su trayectoria en proyectos tan diferentes le ha enseñado que cada club tiene su propia personalidad. Por eso considera fundamental escuchar, observar y comprender bien la realidad de cada organización antes de tomar decisiones.

Esa forma de actuar refleja un liderazgo prudente, analítico y respetuoso con la identidad de cada club. Para María, dirigir no es aplicar una fórmula única, sino entender cada contexto y construir soluciones adaptadas a cada realidad.

También reconoce que ha tenido que trabajar la capacidad de parar y desconectar. Durante años pensó que un buen profesional era quien más horas trabajaba. Hoy sabe que liderar también consiste en confiar en el equipo, delegar y cuidar el equilibrio personal para poder tomar mejores decisiones.

Con la experiencia ha aprendido, además, el valor de detenerse antes de actuar, de “consultar con la almohada” y de dar tiempo a que las emociones se serenen antes de tomar decisiones importantes.
 

 
Entre las decisiones valientes que más han impulsado su crecimiento profesional, María destaca una especialmente significativa: marcharse a México para incorporarse a PGA Riviera Maya.

Aquella experiencia la sacó por completo de su zona de confort y le permitió conocer otra forma de gestionar un club y otra cultura empresarial. Fue una etapa que marcó profundamente su carrera y que le hizo regresar a España con una visión mucho más amplia del sector.

Esa experiencia internacional refuerza una de las ideas que atraviesa toda su trayectoria: la gestión del golf se enriquece cuando se conocen diferentes modelos, culturas, equipos y formas de entender el servicio.

María reconoce que ha aprendido de muchas personas a lo largo de su carrera: compañeros gerentes, presidentes, miembros de juntas directivas y empleados que llevan toda una vida trabajando en un club.

Le gusta aprender de quien hace bien su trabajo, independientemente del puesto que ocupe. Esa mirada transversal es una de las claves de su forma de entender el liderazgo.

También admira especialmente a las mujeres que han abierto camino en puestos de responsabilidad y que sirven de inspiración para las nuevas generaciones.

En relación con los errores y fracasos, María considera que siempre dejan una enseñanza. Con el tiempo se aprende que equivocarse forma parte del crecimiento y que lo importante es analizar cada experiencia, aprender de ella y seguir avanzando.

Para ella, la experiencia no consiste solo en acumular años, sino en saber transformar cada vivencia en aprendizaje.
 

 
María describe su forma de liderar equipos y proyectos desde el ejemplo. Le gusta conocer el día a día del club, hablar con los empleados y escuchar a los socios.

Cree en la comunicación, en la transparencia y en hacer partícipe al equipo de los objetivos de la organización. Cuando las personas entienden el propósito de su trabajo, todo funciona mejor.

Entre los valores que considera imprescindibles en la gestión de organizaciones deportivas hoy destacan la responsabilidad, la coherencia, la escucha activa y el respeto. También subraya la importancia de la formación continua, la actualización permanente y la capacidad de adaptarse a un entorno que cambia constantemente.

María resume esta idea con una reflexión especialmente valiosa: un club debe evolucionar sin perder su esencia.

María observa con optimismo la evolución del papel de la mujer en la dirección y gestión del golf. Considera que cada vez hay más mujeres ocupando puestos de responsabilidad, lo que representa una magnífica noticia para el sector.

No obstante, también reconoce que aún queda camino por recorrer, especialmente en materia de conciliación e igualdad de oportunidades.

Su deseo es que llegue un día en el que deje de ser noticia que una mujer dirige un club de golf y simplemente se valore a las personas por su capacidad profesional.

Esta reflexión conecta directamente con el propósito de RedGolfMujer AEGG: visibilizar referentes femeninos hoy para que, en el futuro, la presencia de mujeres en puestos de dirección sea una realidad plenamente normalizada.
 

 
Cuando piensa en una joven que sueña con llegar a puestos de responsabilidad en el deporte, María le daría un consejo muy claro: que se atreva.

Le animaría a invertir en formación, a no tener miedo a asumir responsabilidades y a confiar en sí misma. Nadie nace preparado para dirigir un club; todos aprendemos trabajando, escuchando y creciendo con cada experiencia.

Ese mensaje transmite una idea fundamental para las nuevas generaciones: la preparación es importante, pero también lo son la valentía, la actitud y la disposición a aprender desde la práctica real.

Como mentora, a María le gustaría compartir su experiencia con honestidad, tanto los aciertos como los errores.

Si algo ha aprendido a lo largo de su carrera es que el liderazgo consiste en rodearse de buenos profesionales, mantener siempre la curiosidad y no dejar nunca de aprender.

Para ella, si su trayectoria puede animar a otras mujeres a asumir nuevos retos, todo el camino recorrido habrá merecido la pena.
 

 
La historia de María Rodríguez de Guzmán Ochoa representa muy bien el espíritu de RedGolfMujer AEGG | Historias que Inspiran: visibilizar trayectorias reales, diversas y valiosas que ayuden a construir referentes para el futuro del golf.

“Me gustaría que llegara un día en que dejara de ser noticia que una mujer dirige un club de golf y simplemente se valore a las personas por su capacidad profesional.”

Su carrera demuestra que la gestión de clubs requiere formación, capacidad de adaptación, valentía, escucha, visión estratégica y una profunda comprensión de las personas.

Desde la Asociación Española de Gerentes de Golf le agradecn a María su generosidad al compartir su historia, su experiencia y su visión. Como directora del Club de Golf Castillo de Gorraiz y vicepresidenta de la Asociación Española de Gerentes de Golf, su testimonio contribuye a reforzar el compromiso de la asociación con la profesionalización, la igualdad de oportunidades y el impulso del talento femenino en el golf español.